La mitad de TikTok Shop no vende: tú vales tu peso en oro

Bienvenidos a un nuevo
episodio de Comercio today.

Yo soy Carlos Márquez.

Qué alegría me da compartir contigo
este espacio cada semana, donde

nosotros sí vamos compartiendo
algunos datos duros de lo que está

sucediendo en el mundo del comercio.

Pero también, como hoy, vamos
viendo que nosotros todavía

valemos nuestro peso en oro.

¿Y a qué me refiero?

Recientemente, TikTok Shop dijo que
de sus media millón de tiendas que

se han abierto en Estados Unidos,
más de la mitad no ha vendido nada.

Y si nosotros analizamos entre todas
sus tienditas, híjole, puedo contar

en mi mano cuántas verdaderamente
venden constantemente una suma.

Esto es muy interesante porque si
nosotros nos la pasamos unos cuantos

minutos viendo las redes sociales,
como que todo mundo, la riqueza está

en TikTok Shop y vender en línea.

Y sí, yo lo entiendo, pero quiero que tú
entiendas lo siguiente: de-- en Estados

Unidos, de todas las transacciones
que se hacen en el mundo de retail,

en el mundo del comercio, ochenta
y tres dólares de cada cien dólares

todavía se consumen a la vieja escuela.

Es decir que en Estados Unidos
diecisiete punto uno por

ciento de las ventas en línea.

Es muy pequeño, el resto sigue
siendo ventas tradicionales.

Carlos, pero ¿por

qué tanto el bajón?

Bueno, porque posiblemente ese .com,

posiblemente ese TikTok Shop, posiblemente
esa aplicación de whatnot, posiblemente

Mercado Libre, sí tenga mejor opciones.

Pero también entendamos algo.

Es muy fácil ingresar a una plataforma
y ver video tras video, tras video, tras

video y pensar que les está yendo bien.

Yo recuerdo en mi adolescencia cuando
vendía en el swap meet, en el tianguis.

Había pasillo, tras pasillo, tras pasillo.

En Wilmington, California, Los Angeles
Harbor College, el estacionamiento de

este colegio se convertía en un tianguis,
como lo es en muchos puntos en el sur

de California y en Estados Unidos, y
calles comunes en las colonias en México.

Esos famosos sobre ruedas,
los tianguis, los swap meets.

Bueno, igual, yo de niño miraba
los pasillos larguísimos.

Oye, pero es lo mismo.

No todos vendían muy bien.

Había un señor que yo no sé ni
cómo pagaba la renta del espacio,

porque llevaba puro fierro viejo,
como pura herramienta ahí oxidada.

Había otro puesto de una señora que
tenía los desodorantes de la marca

Avon, pero de la época de mi abuelita.

Y yo dije: "Esa señora,
yo no sé ni a qué viene".

Con el tiempo entendí que para
muchos era un pasatiempo y

no necesariamente un negocio.

Ay, pues no tengo nada que hacer,
voy a ver, a ver si vendo algo.

Bueno, un negocio real busca vender
porque tiene que vender para sostenerse.

Pero ese señor , no, él no
buscaba una transacción.

Él buscaba salirse de la casa porque ya
no aguantaba a la tóxica, a la mujer.

Y así lo decía el señor.

Pues bueno, hoy lo mismo sucede.

Hay miles y miles, medio millón,
de tienditas en TikTok Shop, y en

su mayoría no han vendido nada.

Cero.

Pero regresando a mis días del
comercio tradicional, yo también

detectaba que cada domingo que yo
ponía mi puesto éramos los mismos.

Que siempre teníamos clientela.

El señor de los calcetines,
David, siempre vendía.

La, la señora doña Rosa, que vendía los
saldos de la tienda, siempre tenía gente.

Sí, la señora Adela, que vendía
telas, siempre tenía gente.

El señor Javier, que vendía los,
los juguetes, siempre tenía gente.

Ahora, igual que ellos, había muchas
personas que vendían las mismas

cosas, pero-- o categorías similares.

Pero ¿por

qué es que los mismos son los
que constantemente vendían?

Porque sabían el comercio.

¿Sabes?

Recuerdo en una gira empresarial en Los
Ángeles, California, me tocó llevar un

autobús lleno de personas a un almacén.

Sí, y yo luego, luego detectaba quién
ya sabía el comercio, porque en algunas

paradas nos permitían comprar, ¿no?

Y las que sabían comprar corrían
y agarraban de lo mejorcito.

Y otras personas que iban a la gira
por saber que aprendían, a ver que

se les pegaba, ay, no podían decidir.

Casi, casi tomaban la decisión ya
al momento de regresar al autobús.

Ay, Carlos, es porque tengo que
surtir algo, porque qué le voy a

decir a mi marido que a qué vine.

Pues bueno, ya no hay nada,
porque los primeros se

adueñaron de la mejor mercancía.

Tú tienes conocimiento.

Si tú sabes vender, mira, vámonos,
vámonos, vente, vente pa China.

Te aseguro que si tú y yo nos agarramos
de la mano y ingresamos a una bodega,

ay, ay, ay, a una fábrica, Carlitos,
dile al chino que me dé caja de esto,

dile me que dé dos cajas de este.

Si me llevo a los nuevos, ay, es
porque, pues no sé por dónde comenzar.

Ay, es porque yo no sé.

Mira, tú y yo ya tenemos callo.

Ya sabemos la cara del cliente
cuando nos iba a comprar.

Ya sabíamos la cara del cliente
cuando nos iba a regatear.

No, mira, se nos iba acercando una
señora, mira, en la caminada yo ya

sabía si venía decidida o no, ¿a

poco no?

Y luego también tratábamos a nuestros
clientes, que los despachábamos y ellos

se quedaban en el chisme platicando.

Esas son cosas que uno va Desarrollando
habilidades, conocimiento, que

se van acumulando con muchas,
muchas y muchas transacciones.

Y conforme nosotros vamos acumulando
esas experiencias, nos hacen más fuertes.

Hoy, gran parte de las personas
que intentan de vender en línea

nos ganan en algunas cosas.

Saben qué picotearle.

Ya le pucharon a un botón
y ya tienen la cuenta.

Pero ¿de

qué sirve?

Porque mismo TikTok dice:
no están vendiendo nada.

¿Por qué?

Javier, el que sabía vender los juguetes.

Él ya sabía en qué momento comenzar
a surtir los juguetes de verano.

Pa cuando todos ya lo tenían, no,
Javier ya estaba ahora vendiendo

mochilas y útiles escolares.

No, pa cuando la gente ya tenía
lo que Javier, no, Javier ya

estaba pensando en Halloween.

No, pa cuando la gente tenía
lo de Halloween, Javier ya

estaba vendiendo lo navideño.

¿Por qué?

Javier sabía y entendía el comercio.

Él sabía cuándo eran los mejores
momentos para surtir, porque tendrías

la mejor selección, tendrías inventario
y tu cliente, pues le vas a conque--

le vas a vender, porque tienes el
producto cuando nadie más lo tiene.

Hoy, tú te das cuenta, muchas personas:
«Ay, pues no sé qué voy a vender, a ver

qué subo, ay, a, a ver si funciona».

Y realmente no terminan vendiendo.

Pero ¿por

qué es que nosotros, que sabemos
cómo camina el cliente, sabemos la

mirada del cliente, qué nos pasó?

Si nosotros tenemos los contactos,
si nosotros tenemos, mira,

este don de vender, ¿dónde

nos quedamos?

Pues bueno, le seguimos tirando a lo
que nosotros conocemos, a lo que está

a nuestro alcance y eso es válido.

El comercio que yo ejercí hace
treinta años sigue funcionando, pero

ya no es suficiente para mantener
una familia Eso fue lo que cambió.

Las ventas tradicionales
siguen funcionando.

De ochenta y tres dólares de cada cien
que se gastan, ochenta y tres dólares

siguen siendo transacciones tradicionales.

¿Sí?

Lo que pasa es que ahora
hay mucha gente vendiendo.

No solamente te ganó el cliente el .com,

sino también te lo ganó la, la comadre,
la vecina, la, la compañera del trabajo.

Hoy la competencia, pues es severa.

Ya todo mundo quiere vender por mayoreo.

Ya, ya basta con que ya, eh,
quieran vender por pieza.

No, co-- a, a partir de tres piezas
te vendo de precio de mayoreo.

Uy, pues, ahora, ¿qué

hacemos, no?

Entonces, nosotros deberíamos de
analizar, y te voy a decir el porqué.

¿Sabes de qué hoy pensamos de que
existen tantos creadores de contenido

que se la pasan recomendando y
recomendando y recomendando y

recomendando y recomendando videos?

Que ya, ya dejan de, de, de, de cierta
manera, eh, tener validez sus consejos.

No voy a decir el nombre, pero
recientemente, yo de chismoso, en

preparación para el tema el día de hoy,
pues yo conozco algunos tiktokeros, ¿no?

Y voy buscando una señora que fue a
una gira empresarial cuando ella tenía

a la mejor medio millón de seguidores.

Y la señora hacía bromas, ¿sí?

Videos chistosos con su familia.

Y yo dije: «Ay, qué entretenido, ¿no?».

Y la recuer-- yo no sabía ese día,
hasta después me enteré, porque me

apareció un video de ella e-en la gira
empresarial y dije: «Ah, mira nomás,

tiene medio millón de seguidores».

Bueno, hoy tiene seis punto y
tantos millones de seguidores.

Pero ayer que miré su cuenta, cada
video estaba vendiendo, vendiendo,

vendiendo, vendiendo, vendiendo.

Y dije: «¿Dónde

están esos videos que, que, que
nos hacían reír, esos videos

que lo hacían por compartir?».

No, pues ahora no sube un
video si no tiene ahí el

carrito de TikTok para vender.

Y lo entiendo, porque ahora,
pues también ya viven de eso.

Pero me lleva a este punto.

Hicieron un estudio de cuatrocientos
setenta y cinco mil personas

y dijeron: «A ver, cuando tú
vas a comprar un producto, ¿qué

es lo que tú aprecias más?

Nueve de diez personas dijeron
que toman sus decisiones de una

recomendación de boca en boca.

Haz de cuenta: «Oye, Carlitos,
yo quiero adelgazar».

«Ay, pues yo adelgacé.

Aquí está la pastilla que yo me tomé».

«Oye, pues qué buena.

¿Y cómo te funcionó?

¿Y si te funcionó o no te funcionó?».

«Oye, Carlos, esa mancha que tenías, ¿cómo

se te quitó?».

«Ay, pues mira, una
crema china que me puse».

Oye, pues ese tipo de recomendación es
el que más apreciamos, porque todo lo que

llega a ser muy popular pierde su impacto.

Entonces, hoy el consumidor de
taaanto méndigo video ya está mareado,

estamos, de taaanta recomendación,
taaanta pomada mágica, taaanto…

Ya, ya, ya no existe esta credibilidad.

Entonces, nosotros nos comparamos
con ellos y tú tienes experiencia.

Tú sabes lo importante que es
mantenerte firme en una calidad,

en un producto, en una categoría.

Y para tener tu conocimiento.

El señor Javier se convirtió
experto en los juguetes.

Sí, otras personas llegaban y
vendían muchísimas cosas, pero

él se mantuvo firme en lo que él
hacía, porque buscaba clientarse.

Sabes de que las tiendas hoy en TikTok,
las tiendas hoy en Amazon, que mayor

ventas tienen, son como el señor Javier.

Se han mantenido firmes en una categoría.

Una señora estadounidense vende cajitas
de plástico Y cuando yo te digo que

vende cajitas de plástico, comenzó
con un pedido de quinientas cajitas.

Y era como una curiosidad.

Ella estaba organizando los gavetes
de la cocina con las especias y

que si los sobrecitos, que los
polvecitos y que esto y que lo otro.

Y bueno, se le ocurrió: «Oye, ¿qué

tal si yo vendo estos plásticos?».

Va buscando en línea un proveedor
en Chicago que los vendía para otro

uso y ella lo subió a la plataforma.

Ella siempre ha sido muy creativa, ¿no?

Y dijo: «Ay, pues mira, si yo los
ocupo, alguien más los va a ocupar».

Pues los subió.

No más se tardó en que
llegara el inventario a las

bodegas de Amazon y se agotó.

Hizo un paquete.

«Ay, pues ahora voy a
vender paquetes de a tres».

Se agotó.

«Ay, pues ahora le voy a decir al, al
proveedor qué otros tamaños tiene»,

porque se dio cuenta que, bueno, los
gavetas no todos son iguales, algunos

están más profundas, algunas más anchos.

Bueno, ¿y

qué es lo que sucede?

Que se le agotaba el inventario.

El año pasado cerró el ciclo de
ventas con más de sesenta millones de

dólares vendidos solo en amazon.com.

Ahora, ya han pasado diez años desde que
ella comenzó con sus quinientas cajitas.

Pero ¿por

qué te comparto esto?

Porque ella, igual que el señor
Javier, se mantuvieron firmes.

No anduvieron picoteándole a otra cosa.

Ella dijo: «No, pues con mis cajitas».

Y ahora, pues tiene cajitas no solamente
para los gavetas de la cocina, ahora

cajitas para los, ah, los estantes
del, de, para, para el clóset.

Ahora todo lo que tenga que ver con
organización, unas cajitas plásticas

para la oficina, para guardar las plumas.

¡Vende sus cajitas!

Obviamente que hoy ya las manda,
trae de China, porque ya maneja

un volumen que le conviene comprar
directamente con el fabricante.

No nomás esto, pues ella también
se dio cuenta: «Ay, todas

las que venden son blancas.

Yo voy a ponerle un tinte».

Sí, pues cuando tú estás comprando
directamente con un fabricante,

pues puedes tú dar sugerencias.

Oye, de tanto que te estoy comprando, ¿qué

tal si les ponemos un tinte al plástico?

Sí, que sea cristalino, transparente,
pero que sea como un rosita, ¿no?

Pues ahora ella es la
multimillonaria, the millionaire,

vendedora de cajitas de plástico.

Ella no tuvo que agarrar un influencer,
ella no tuvo que grabar muchos videítos.

Con el conocimiento que tú ya
tienes de seleccionar mercancía,

se adaptó ahora a lo que en ese
momento funcionaba, que era Amazon.

¿Sabes?

Walmart.

Esta semana hizo algo muy interesante.

Redujo los precios para las personas que
desean vender a través de esta plataforma.

¿Y sabes por qué?

Porque estas plataformas, Walmart
tiene su propio inventario, Amazon

también compra su propio inventario,
también terminan siendo tu competencia.

Pero Walmart dijo: "A ver,
aproxima el cierre del año,

no nos vamos a quedar atrás.

Queremos que ahorita los que saben vender,
los que tienen inventario, vééénganse

a poner su puesto en walmart.com".

Yo recuerdo cuando me platicaron:
"Carlos, tú los domingos vendes

en Wilmington, California.

Los sábados va a abrir un
swap meet, un tianguis pequeño

en el campus de una escuela.

¿Y sabes?

Hace años lo abrían y iba muy
bien, pero lo cerraron por temas

políticos ahí de la administración,
pero ya lo van a volver a abrir.

Hay una lista de espera".

No, pos tan pronto me dijeron eso, ¿no?

Yo dije: "Pos los sábados no
hago nada, váámonos a vender".

Bueno, el chiste nomás me duró ocho,
ocho semanas, porque nuevamente ahí

pusieron que reclamos los papás que,
eh, interfería con las actividades

escolares, porque el fin de semana
jugaban soccer, jugaban béisbol y

bueno, ahí hicieron un lío problemático.

Pero mucha gente fue y no todos vendimos.

¿Sabes quién fue el que más vendió?

Los que ya sabíamos vender.

Los que ya éramos exitosos vendiendo en
el swap meet los domingos, pos fuimos y

pusimos en práctica lo que ya sabíamos.

Ya sabíamos qué mercancía, ya sabíamos qué
precios, ya sabíamos el gusto del cliente.

La gente que aprovechó:
"Ay, pos mira, ya se abrió.

Va, va, voy a, voy a poner un puesto.

A ver qué vendo, a, a
ver qué se me vende".

No, pues no, no duraron.

A nosotros nos fue muy bien
porque ya lo dominábamos.

Lo mismo sucedería si tú te dieras
la oportunidad de picotearle

al Walmart, pero sin miedo.

Cuando tú pusiste tu primer puestito ¿Tú

ibas con el deseo de
hacerte multimillonario?

Cuando tú compraste tu
primera mercancía, ¿lo

hiciste porque tú ya ibas a ser
el próximo influencer famoso

y vender millones de dólares?

No, hoy nos comparamos.

Cuando yo puse mi primer puesto, yo creo
que mi meta era vender unos cien dólares.

O sea, no era mucho, era vender,
liquidarle el inventario, era sacar

adelante mi mercancía, no quedarme.

Pobrecito Carlitos, en ese entonces,
pues decidió vender cosméticos.

Hizo un calorón de los meros
buenos que se me va derritiendo

todo mi inventario de pintalabios.

¿Tú crees?

Se me derritieron.

Pero bueno, hubo producto que no se
derritió y con mis ganancias a la

siguiente semana ya regresé con una
lona y bueno, a vender se, se ha dicho.

Son cosas que uno vive.

Cuántas cosas no hemos vivido para poder
dis-decir que hoy entendemos el comercio.

Yo podré poner a un chamaco de veintidós
años a la par de María Rosales de

cuarenta y cinco, cincuenta y cinco.

Y si María de cuarenta y cinco,
cincuenta y cinco, ella pone su

puesto en la esquina y sabe vender.

Si María Rosales, mira, ella pone
su puesto, ella sabe surtir, mira,

le va a ganar a cualquier chamaco.

Lo que pasa es que María sigue
queriendo poner el puesto.

Y el muchacho, ¿sabes

por qué pierde contra María?

Porque todavía no tiene pulido
el colmillo, todavía no entiende.

Yo puedo llevar a María.

María, vente, vente pa China,
y ahí te va tu pa-pasaje.

Pídele permiso a tu viejo tóxico, pero
tú a China vienes a surtir mercancía.

No, pues los días se le van a
hacer cortos, porque ella va a

saber qué comprar para vender.

Pero el chamaco, ay, es
porque ocupo ChatGPT.

Ya me ha tocado, y no
tienen que ser jóvenes.

Ya me ha tocado ver personas que no
pueden tomar decisiones sin sacar el

teléfono celular y preguntarle a ChatGPT
Oye, pues María no tiene su ChatGPT.

Ella tiene el callo de la chancla.

Ella tiene el callo de estar
parada atendiendo a la clientela.

Mira, es como una señora en
Wilmington, California, que vende

unos tacos de guisados deliciosos.

Ella tuvo su puesto, eh, en la Ciudad
de México hace muchos años y debido a

circunstancias, pues ella se fue a, a,
a Estados Unidos y puso su restaurante.

Su esposo tuvo un atraso de
salud y lo tuvieron que cerrar.

Y pues ahora ahí tiene su puesto.

Ahí en la Wilmington
Boulevard y la calle L.

Hay una supermercado pequeño.

Por las tardes, ella pone su puesto.

Eh, delicioso.

Y yo cuando voy me consiente.

Carlitos, mira, aquí tengo de chicharrón.

Ah, mi-- ayer me hice un guisado de esto.

Y le digo: ¿Usted

hace todo esto?

Digo: Sí, tengo a mis muchachas
que me preparan, pero mira,

la de los guisados nomás yo.

Ya está mayor la señora, llena
de vida como mi mamá, así que,

pues no se para muy, muy seguido.

Eso sí, yo te la voy a hacer, Carlitos.

Y se para en frente del comal y ahí me
pone a dorar la, la, la gordita, ¿no?

Pero ella me decía: No,
mira, yo los guisados yo.

Las muchachas llegan, me hacen
esto, me hacen lo otro, me

ayudan a montar el puesto.

Tiene sus dos, tres
muchachas que le ayudan.

Pero, mira, l-los guisados son míos.

¿Y cómo se sabe usted toda la receta?

Ay, Carlitos, pues esto lo
hice por no sabe cuántos años,

ya con los ojos cerrados.

No, pues yo quisiera
tener ese conocimiento.

Igual María Rosales.

María Rosales, María López,
María Martínez, que tiene años.

Mira, vendió Avon, vendió Home Interiors,
vendió Jafra, hasta Herbalife vendió.

No vendió al marido porque luego quieren
su dinero de regreso, pero vendió.

¿Y hoy por qué se detiene?

¿Por la tecnología?

No, porque rebién que le sabe
picotear a TikTok, rebién que le

sabe picotear al Facebook, rebién.

Pero nos detenemos porque nos comparamos.

Y debemos de entender de que cada uno de
nosotros vamos a nuestra propia velocidad.

Cada uno de nosotros vamos
en nuestro propio carril.

Y al momento que tú te comienzas a
comparar, te desanimas, te desenfocas,

pierdes el impulso de seguir adelante.

Cuando tú montabas tu tiendita, ¿te

comparabas con el McDonald's?

Si yo voy a poner mi puesto de elotes,
yo decía: «Ay, pues es porque yo no

estoy tan grande como el restaurante».

No, porque es lo que estaba a tu alcance.

Pero hoy, como todo es tan visual, hoy
ya pensamos que a través del teléfono

celular a todos les está yendo bien.

No, ya te lo dijo TikTok Shop.

Más de la mitad de las tiendas dadas
de alta en TikTok Shop no venden.

¿Y sabes por qué no venden?

Porque no saben cómo
seleccionar la mercancía.

No saben vender por temporada, no
saben cómo vender y dar el pilón.

¿Tú sabes lo que es el pilón?

Una frase muy de tianguis, ¿no?

Mire, cómpreme dos y va a
ver, le voy a dar el pilón.

Pues el pilón es el, el regalo extra.

Ayer practicaba, platic-platicaba con un
alumno mío de Los Ángeles, California.

Rubén, saludos.

Y Rubén hablaba de que, bueno,
un producto que tenía mucha

velocidad de venta quería que se lo
encontráramos acá, ah, e-en China.

Y le dije: «Mira, da, ingresa a Surte
Global, sube la foto del producto,

pon la descripción, pon ahí todos los
datos que tú quieres, porque se me lo,

me lo dices a mí y se me va a olvidar.

Ponlo todo ahí en, en la plataforma
y ellos te van a dar cotizaciones».

Y me dice: «Carlos, pero ahora
tenemos que dar el pilón,

porque ya mucha gente lo vende».

Ya comenzaron ahora a vender
ese producto, pero dan un peine.

Es un producto para el cuidado de cabello.

Ahora te dan un peine.

Tenemos que ver cuál va a ser el
pilón que nosotros vamos a dar.

Ahora, eso no te lo va
a decir ChatGPT ¿Chat

GPT cómo apendeja a la gente?

Sí, porque los detiene, pero qué
bueno, porque es la competencia.

Qué bueno, hoy ya vemos, ay, no podemos
decir nombres, pero bueno, hoy ya vemos,

todo mundo termina siendo una copia, de
una copia, de una copia, de una copia.

Imagínate ya que Chat GPT comience la
inteligencia artificial, literalmente.

Bueno, ya lo vemos en las películas, ¿eh?

Yo no sé si tú lo has
detectado en Netflix.

Ya ciertas casas productoras que
para todo van creando escenas con

inteligencia artificial, ya se ven igual.

Pues imagínate ahora la
música, toda va a sonar igual.

O sea, hoy yo ya lo veo en publicidad
que me aparece en redes sociales.

Yo ya puedo oler Chat GPT.

Ahí viene, híjole, apesta.

Ahora entiendo que es mejor que nada,
pero llegará el momento donde las

personas en lugar de aprender, en lugar
de, de que esas experiencias y, y cada

intento que ha-ha-hagan algo suma y
para que mejoren, pues no mejoran.

Porque Chat GPT te dice lo
que tú quieres escuchar.

Y tu Chat GPT va a ser tan poderoso
como la persona que lo esté controlando.

¿A qué me refiero?

Inteligencia artificial tiene
contexto de todas tus pláticas

que tú has tenido en Chat GPT.

Entonces, si yo hago una pregunta
a Chat GPT y tú haces una pregunta

a Chat GPT, pues muchas cosas van a
ser similares, pero se van a adaptar

a la persona que lo-- gobierna,
gobierna su, su Chat GPT, ¿lo

entiendes?

Entonces, hoy tenemos que darnos cuenta
que sí vivimos en un mundo de ventas en

línea, sí vivimos en un mundo de live
selling, de videos y que esto y que

lo otro, pero tú vales tu peso en oro.

¿Qué te detiene a ti?

Crear tu cuentita en un TikTok
Shop, crear tu cuentita en Whatnot

y surtir como tú surtías antes.

Tú no te azotabas a mal administrar
tu dinero, no, surtías de poquito.

A ver, el proveedor tiene
esto, voy a calar una caja.

Me meto a Whatnot y, mira, hoy puedo
yo hacer mis videos en Whatnot,

pongo el teléfono ahí, ni tengo
que salir a cuadro, puedo estar en

pijamas, puedo estar yo greñudo, ¿sí?

Y ahí puedo estar enseñándolos.

Pásele, pásele, pásele, pásele.

Mira, hasta eso no lo saben
decir los chamacos de hoy.

Tú y yo, ay.

¿Cuáles son las frases que tú echabas
gritos en frente de tu puesto?

Yo recuerdo: "Pásele, pásele, todo
barato, barato, barato, barato".

Lo recuerdo.

"Pásele, pásele, pásele".

Y también tenía mis,
eh, en el verano, ¿no?

Para atraer a las mamás
que iban con los niños.

Mira, esa experiencia ya la tenemos.

Y si nosotros lo hiciéramos en un
Whatnot, venderíamos y le ganaríamos a

los demás, porque nosotros ya tenemos
gallo Y creo que es necesario que

nosotros escuchemos esto, porque hoy
esta comparación no es la economía, no

es la economía, no es el presidente, no
es que la gente no esté gastando, no es.

Es que hoy existen tantos puntos
de comparación que te desanimas.

No, pues aquí que yo llegue
a lo que él está haciendo.

No, pues tú crees que ya vendió
un millón de dólares en un día,

yo me conformo con vender cien.

¡Exactamente!

Porque comenzó con vender cien.

Tenemos que ir avanzando según
nosotros vamos poniendo en

práctica nuestro conocimiento.

Yo tengo quince años viniendo
y haciendo negocios en China.

Y este último año, cómo he aprendido.

Claro, esos últimos quince años han
sumado muchísimo, pero lo que yo he

aprendido en este último año viviendo
en China, ay, quítate que ahí te voy.

Que digo: ¿Por

qué no lo hice hace tiempo?

Porque mi mundo era otro, eran
otros momentos, era otra etapa.

Y ahora es fácil, es fácil pensar
que si yo no vendo en línea, si yo

no hago esto, yo no voy a hacer nada.

No, hay muchas cosas que yo puedo
hacer calladito, me veo más bonito,

bajita la mano, comprando mercancía,
exportando a los que venden.

O sea, y hay muchas cosas.

Yo no tengo que hacer mucho ruido,
yo no tengo que hacerme viral, yo no

tengo que crear tanta cosa, porque ya
también llega el momento en la vida de

uno donde dices: ya hice muchas cosas.

No significa que no queremos
trabajar, significa que ahora

queremos trabajar inteligentemente.

Y esa inteligencia que tú
tienes No la está dando ChatGPT.

Porque esa inteligencia que tú
tienes, esa inteligencia empresarial,

ese callo que tú tienes, te costó
desveladas, dolores de cabeza,

vergüenzas, malos momentos, madrugadas.

Eso no te lo va a enseñar un curso de
TikTok, eso no te lo va a enseñar el

gurú de Whatnot, eso ya lo tienes tú.

Deja de compararte y comienza a
dar tus primeros pasos en este

mundo que se llama Whatnot, en este
mundo que se llama TikTok Shop.

Carlos, pero ¿qué

tal y si cometo un error?

Bueno, mi primer mercancía se derritió.

Oye, ¿en

qué momento nos-- cómo voy a vender
cosméticos y no llevar una lona?

Porque estaba aprendiendo.

No, no se me había ocurrido,
estaba preocupado en otras cosas.

Pues igual, pero tú vas a tu propio
ritmo y no vas a invertir la millonada.

Mira, pon a la venta la mercancía que
tienes debajo de la cama que nadie quiere

comprar ni fiada y comienza por ahí.

Ve viendo.

Oye, ya entendí.

Ah, mira, cuando me llega este correo
electrónico significa que ya vendí algo.

Ay, mira, dice…

Platiqué la semana pasada con una persona
que le cerraron su cuenta de TikTok Shop.

Vendía veinte mil dólares
al mes y se la cerraron.

Y le dije: "Oye, ¿y

por qué te la cerraron?".

Ay, Carlos, es porque
hasta me da pena decirte.

¿Por qué te la cerraron?

Dime, pa-para-- me gustaría entenderlo.

Es porque yo no sabía lo
que eran las infracciones.

Bueno, ¿y

cuáles eran las infracciones?

Bueno, porque hoy TikTok Shop usa
inteligencia artificial cuando

subes fotos y a veces ciertas cosas.

O sea, te mandan avisos, infracciones.

Hola, subiste una foto con tal
producto y tiene una marca.

Eh, queremos ver que compraste
este producto, tienes el recibo.

En pocas palabras, no quieren
que vendas mercancía robada.

Él tenía los recibos, él
compra la mercancía en

distribuidores en Los Ángeles.

Él tenía todo.

Pero, ay, pues yo miraba que
cuando me metía a mi cuenta,

ahí tenía como un número rojo.

Yo pensaba que eran likes que
le estaban dando a la tienda.

No, pues después de no sé qué tantas
infracciones y correos electrónicos

y que el primer aviso, segundo aviso,
cuarto aviso, quinto aviso, pues

finalmente, pues se dio cuenta cuando
esa mañana no llegó ninguna venta.

Y no llegó ninguna venta
porque ya se la habían cerrado.

Bueno, ya hizo una apelación, ya
la recuperó y ya todo va bien.

Sí, pero tenemos que comenzar
por algo, tenemos que aprender.

Y si nosotros no nos aventamos, el tiempo
pasa y las cosas solo se van a convertir

más difícil, porque cuando llega toda
la chusma, las cosas se echan a perder.

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La mitad de TikTok Shop no vende: tú vales tu peso en oro
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